Cuando no hay gestión, siempre puede haber marketing. Cuando no se hace nada, o lo que se hace tiene escaso valor, siempre se puede recurrir a “venderlo”, a darle importancia al envoltorio, para que ante la opinión pública quede la sensación de que se está trabajando mucho y bien. El equipo de gobierno de Alcañiz y su alcalde Suso están inmersos en esa dinámica de vender humo, y para ello cuentan con la colaboración inestimable e imprescindible del mayor grupo de comunicación local.
Ha habido muchos ejemplos (la playa de la Estanca o el plan de ahorro energético), pero me centraré en el último de ellos, el de la última Comisión de Promoción Económica, celebrada el día 13 de febrero; como yo estuve en la misma, puedo distinguir plenamente entre lo que allí se comentó y lo que después ha trascendido. Me centraré en dos temas: la tienda de Valmuel y el traslado del mercadillo.
Sobre la tienda de Valmuel, en la Comisión el propio equipo de gobierno municipal reconoció que el interés por la tienda (los 7 interesados que se mencionan a bombo y platillo en la prensa) surgió a raíz de la denuncia social por el cierre de la tienda a través del programa de Aragón TV “Aragón en abierto”. Es decir, primero se deja caer la tienda, se deja un pueblo sin servicio, se da pie a que ello sea denunciado en la tele, y sólo entonces, cuando hay gente que llama para interesarse porque legítimamente busca una opción de empleo, se empiezan a dar pasos para sacar a concurso la gestión de la tienda….por cierto, con el mismo pliego de condiciones elaborado por el anterior equipo IU-PSOE, pliego que, también por cierto, quedó sobre la mesa ante la falta de criterios concretos por parte del PP sobre cómo afrontar este tema.
Sobre el traslado del mercadillo, ni siquiera estaba en el orden del día de la Comisión, lo cual denota que hasta ahora no ha sido en modo alguno una prioridad del equipo de gobierno, equipo de gobierno que cuenta, eso sí, con voceros para convertir una charla de café en una “cuestión de estado” municipal. Porque lo que se habló en la comisión sobre el traslado del mercadillo no pasó de ser un cambio de impresiones, fruto, entre otras cosas, de la poca maña que suele darse el Alcalde Suso a la hora de manejar el orden del día de las Comisiones informativas.
Cabe recordar que el punto a tratar en el orden del día era “modificación de la ordenanza de venta ambulante”, punto traído, según el propio equipo de gobierno, a propuesta de los técnicos municipales para actualizar la Ordenanza; es decir, no respondía a ninguna iniciativa política o de gestión. A pesar de ello, desde IU se le indicaron dos cuestiones al PP: que en una próxima comisión trajese un borrador de Ordenanza sobre el que poder trabajar realmente, y que en dicha Ordenanza sería bueno incluir la venta de productos de la huerta de Alcañiz.
Es decir, de los dos puntos que trajo el PP, ambos quedaron sobre la mesa por no haberse traído mínimamente trabajados, y ambos le llegaron al PP, no por su iniciativa, sino por circunstancias sobrevenidas, pero siempre hay quien pone la megafonía para vender el crecepelo o el elixir de la eterna juventud…lo que pasa es que en el Oeste siempre los descubrían y acababan emplumados. Que lo tengan en cuenta.
Una de las leyes más elementales del universo biológico es la denominada “ley del mínimo esfuerzo”, según la cual los seres vivos buscan sus objetivos (luz, alimento…) a través del camino más corto o por aquel que represente el mínimo consumo de energía y recursos; a su vez, dicha ley implica no hacer nada que no sea la mera supervivencia y la satisfacción de las necesidades más básicas.

A lo largo de su evolución, el hombre ha superado ese primer estadio biológico, para convertirse además en un ser cultural y social. Por lo tanto, la evolución es también la historia de la progresiva y constante vulneración de la ley del mínimo esfuerzo, cuyo exponente más magnífico lo tenemos en la ciencia,el arte o el deporte, disciplinas en las cuales el hombre se esfuerza para, en palabras de José Antonio Marina, ser capaz de “transfigurar el esfuerzo engracia”.
Da la impresión de que el Alcalde Suso y su equipo de concejales del PP en Alcañiz no han superado ese estadio biológico que permite al hombre regir sus actos por algo más que la ley del mínimo esfuerzo, y ejemplos tenemos cada vez más abundantes, aunque me limitaré a señalar unos cuantos.

Se cierra el centro joven de los Torreones y no se llega ni a abrir el centro infantil del mercado, con la excusa de la crisis y de las carencias económicas, pero ni por un momento se han estudiado fórmulas de colaboración con las AMPAS, con asociaciones culturales o con posibles proyectos de Fomento de Empleo, para permitir la apertura de ambos centros; claro, eso supondría negociar, reunirse, trabajar…es menos esfuerzo cerrar y punto.
Para financiar el colector de Las Horcas, se echa mano de una subvención ordinaria de la Diputación provincial destinada al cubrimiento de la piscina de verano. A lo mejor era prioritario el colector, pero la solución buscada ha sido la más facilona. Existía la posibilidad de establecer contribuciones especiales a los empresarios del Polígono, y de este modose hubieran podido hacer tanto la piscina como el colector, y además con una justa participación en los costes de la obra por parte de sus beneficiarios directos. Pero para eso había que elaborar una Ordenanza, diseñar escenarios financieros, negociarlos…es menos esfuerzo dejar perder una subvención y ya está.
Se vende el apagado de un puñado de farolas como un “plan de ahorro energético”; para eso no hacía falta estudiar ingeniería en Salamanca, que diría mi abuela. Y sin embargo, se deja perder una subvención de casi medio millón de euros para la renovación integral del alumbrado público de Alcañiz, en un régimen que no suponía inversión inicial para el Ayuntamiento. Eso sí, suponía elaborar pliegos, contrastar ofertas, moverse en un sector todavía pionero y poco conocido: en una palabra, trabajar. Es menos esfuerzo dejar perder la subvención.
Se cierra la tienda de Valmuel porque arroja ciertas pérdidas; no se ha estudiado una posible colaboración con otras entidades o con emprendedores de la localidad…Es menos esfuerzo cerrarla, dejara estos ciudadanos de Alcañiz sin servicio, y punto.
Y podríamos seguir con la venta de las acciones municipales en el Tanatorio (que dejará de ser público), con la barredora eléctrica parada desde junio, con la radio municipal, con el aparcamiento de camiones…todo lo que suponga un esfuerzo, un trabajo o una gestión de una mínima complejidad es abandonado por el Alcalde Suso y sus concejales, contribuyendo a convertir Alcañiz en una ciudad con menos servicios, más fría y más gris.
Porque, no lo olvidemos, otra ley vigente en el universo biológico y físico es la ley de la Entropía, según la cual, las moléculas del universo tienden siempre al mayor y más irreversible de los desórdenes, culminación de los cuales es la muerte. Y sólo la dedicación activa de recursos y energía permite a los seres vivos, incluyendo al hombre, remitir o retrasar los efectos de esta ley irrefutable. Pero es que parece que algunos, de antemano, han decidido rendirse a la entropía y han decidido convertir la ciudad que gobiernan en un frío desierto.